La Estrella de Belén (II)

 La Estrella de Belén (II)

Otras explicaciones incluyen una nova (algunas veces identificada como un cometa) que hubo en el 5 a. C. la cual fue registrada por los astrólogos chinos y coreanos. El obstáculo a dicha explicación es que no hay rastros o huellas de nova alguna en la constelación donde fue observada por los chinos y coreanos. Entre el 3 y el 2 AC., hubo una serie de siete conjunciones, incluidas tres entre Júpiter y Régulo así como algunas conjunciones muy cercanas entre Júpiter y Mercurio el 18 de junio del 2 AC. de Urano fue visible diversas veces, pero probablemente no fue reconocido como planeta debido a su lento movimiento.

Las últimas explicaciones, expuestas en la web del Instituto Astrofísico de Canarias por Mark Kidger argumentan que lo más probable es que la suma de acontecimientos astronómicos (la triple alineación de los planetas en el 7 a. C., en la constelación de Piscis, más el probable cálculo del ocultamiento de Júpiter tras la Luna, cerca del Sol) hayan alertado a los Reyes Magos sobre la gestación de un acontecimiento importante en Judea, pasando a ser la Nova la señal definitiva del nacimiento de un gran rey según sus interpretaciones.

Otra posibilidad como estrella en sentido astronómico del término es Alfa Centauri, pues hace 20 siglos era visible desde la latitud en la que está Jerusalén. Esta ciudad está a 31 grados y 47 minutos de latitud norte (31º47’00» N), igual que las regiones en las que estaban Babilonia, Susa y Persia (con Persépolis) al oriente de Jerusalén, posibles lugares de procedencia de los magos (y desde los que habrían visto la estrella) y que entonces pertenecían al Imperio Parto (Partia). Alfa Centauri es la estrella más cercana al Sol y la cuarta más brillante del firmamento terrestre, y se ve junto a otra estrella llamada Hadar (Beta Centauri).

A tales estrellas se les llama «los Punteros» al apuntar o señalar hacia la constelación de la Cruz del Sur, que también se veía a la derecha de ellas y que muestra forma de cruz romana, símbolo o signo (no astrológico sino religioso) asociado a Jesús. A la medianoche tales estrellas estaban justo hacia el Sur, muy cerca del horizonte, casi posadas en él, y Belén está justo al Sur respecto a Jerusalén, de modo que un viajero que va desde Jerusalén hacia Belén va hacia el Sur. También Mateo cuenta que «la estrella» iba «delante de» los magos, de modo que a la estrella de Jesús también se le podría llamar la estrella del Sur.

Hace 20 siglos se las podía ver desde 32ºN trazando un corto arco (de su paralelo celeste) durante unas 5 horas en torno al punto Sur del horizonte, en torno a la medianoche de los días en torno al 21 de marzo. Actualmente tales estrellas y constelación no son visibles desde 32ºN debido al lento bamboleo del eje de la Tierra que hace que con los siglos, desde cualquier punto del planeta se pierda visión de ciertas regiones celestes tras un horizonte.

Contemporáneamente, y aún tratándose de un relato bíblico, los astrónomos le han seguido la pista a las referencias de las escrituras, para tratar de encontrar una explicación racional a ese episodio del Nuevo Testamento, e igualmente intentan buscar la fecha exacta del nacimiento de Jesucristo, para tratar de ver cuál fenómeno astronómico podría coincidir cronológicamente con aquel.

 

Redacción EnclaveVLC

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